Acerca de Andrea

Bio

Mi pasión por los viajes y la aventura empezó desde niña. Estudiaba historia del arte e historia universal en el colegio y soñaba con algún día poder ver las regiones donde los exponentes más importantes de arte surgieron y donde la historia quedó marcada para siempre. Me encantaba ver Indiana Jones e imaginarme una exploradora o ver el mapamundi y soñar con el país que tocaba mi dedo en ese momento.

Empezar a ver el mundo

Cuando cumplí 15 años, no soñaba con una cena de gala en algún hotel o club, más bien quería viajar y empezar a conocer el mundo. Italia fue el país que me llamó más la atención por sus innumerables ciudades repletas de arte, sus románticos lugares históricos y su gastronomía, entre otras cosas. A mi regreso a Guatemala estaba convencida de querer ir a estudiar turismo allí.

A los 18 años, finalmente pude dar inicio a este proyecto. Vivir fuera de mi país y lejos de mi familia no fue fácil pero estudiar en un país diferente me dio la oportunidad de aprender a convivir con otra cultura, aprender un idioma nuevo y entender que si quería llegar lejos en la vida, sería indispensable esforzarme y sacrificar muchas cosas.

Al terminar mis 4 años de estudios en Economía del Turismo, obtuve mi primer empleo en una cadena hotelera para trabajar en el área de mercadeo y ventas, que me parecía una alternativa creativa a mi carrera económica.

 Empecé a trabajar en una oficina en un hotel de lujo en la paradisiaca Isla de Cerdeña. Era de nuevo un cambio de realidad que me refrescaba el espíritu. Los colores del mar, las formas de las rocas y el viento constante me daban un sentimiento de libertad y satisfacción por mi nueva vida. Estaba entrando a una nueva fase de mi vida: en la fase profesional y de adulta.

Al finalizar la temporada de verano en la isla, logré un puesto en el hotel de la misma cadena en Nueva York, una ciudad cosmopolita donde podía tener contacto con distintas culturas en un mismo lugar.

La experiencia en Nueva York fue muy importante, pues me hizo revivir mi pasión por los viajes y la aventura. Logré ahorrar la plata suficiente para comprar mi primer boleto para Asia en un viaje de inspiración y de búsqueda interior, de seis meses. Finalmente estaba realizando el sueño de mi vida.

Cambio de enfoque

 

Ese viaje fue determinante en mi vida, encontré la inspiración que necesitaba. Viajar me estaba dando muchas lecciones de vida muy importantes y quería descubrir y descubrirme más. Durante ese periodo, hice mi primer trekking al Campo Base del Everest y así fue como mi pasión por las montañas comenzó. Tuve la oportunidad de encontrar un trabajo como guía que me permitió conocer más de 45 países. Mis tours anuales incluían ir al Campo Base del Everest dos veces al año, aunque no me imaginaba que algún día me propondría escalarlo.

En 2,007 al llegar por séptima vez a la base del coloso me pregunté por primera vez ¿cómo se vería el mundo desde el punto más alto que existe?. En ese entonces nunca había subido ninguna montaña y después de escalar mis primeras montañas: el Island Peak (6,200 mts) y el Aconcagua (6,964 mts) me propuse el reto de aprender todo lo necesario para alcanzar mi nuevo sueño: ser la primera mujer centroamericanana en alcanzar la cumbre más alta del mundo: El Everest.

Desde ese momento empezó un intenso entrenamiento que incluía escalar 13 diferentes montañas y varios trekkings (caminadas de larga duración) para estar preparada para mi reto en marzo de 2,010. Ese entrenamiento incluía dormir alrededor de 200 noches en carpa al año. Esa base fue la más importante. Me enseñó que necesitaba ser disciplinada, perseverante y creer siempre que lo podría lograr a pesar de las dificultades del camino. Sin salir de mi zona de comodidad nunca hubiera conocido mi potencial de desarrollar y aprender cualquier cosa que me propusiera.

El 23 de mayo del 2,010 finalmente tuve el privilegio y la oportunidad de conquistar mi sueño: ver el mundo desde el punto más alto. Aprendí que no existe ningún sueño o meta tan alta que no se pueda lograr, es una cuestión de actitud y que las mismas herramientas como planificación, perseverancia y disciplina son las que puedo aplicar a cualquier meta que hoy me proponga.

Es por eso que los años siguientes al Éverest, decidí ampliar los horizontes de mis metas, escalando el resto de las Siete Cumbres Más Altas de Cada Continente y explorando el Ártico y Antártico para completar el Reto de Los Tres Polos; y me convertí en la primera persona latinoamericana, y de un país de habla hispana en concluir el desafío Adventurer's Grand Slam; un desafío que consiste en reunir los otros desafíos.

Este sueño fue posible gracias a mucha gente que me apoyó desde el principio, gracias a mis patrocinadores y a los medios de comunicación que difundieron esta experiencia. Gracias a [email protected] [email protected] [email protected] que me inspiraron a alcanzar está cumbre y que me apoyaron con su cariño.

Hoy mi propósito es compartir ésta experiencia e inspirar a todos a encontrar nuestro potencial ilimitado para alcanzar cualquier cosa que nos propongamos. "Dejemos de imaginar lo que podríamos hacer y empecemos a hacer lo que podemos imaginar"

Namasté

Andrea Cardona

Galería

sin limites

¡Vive la experiencia del Éverest!

“El libro donde se recogen sus pensamientos y sentimientos, en el marco de una prosa de excelente calidad, deben ser considerados una fuente de inspiración.”

Mario Antonio Sandoval
Presidente de Guatevisión, Vicepresidente y columnista de Prensa Libre

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